“Debemos soñar y construir una Iglesia humilde. Un Iglesia que no se mantiene erguida como el fariseo, triunfante y llena de sí misma, sino que se abaja para lavar los pies de la humanidad; una Iglesia que no juzga como hace el fariseo con el publicano, sino que se convierte en un lugar acogedor para todos y para cada uno; una Iglesia que no se cierra en sí misma, sino que permanece a la escucha de Dios para poder, al mismo tiempo, escuchar a todos. []

«Persona, sociedad, Dios: tres cuestiones, tres provocaciones» en la XXXVI Semana de Teología Pastoral del Instituto Superior de Pastoral (Madrid) los días 27, 28 y 29 de enero de 2026.