BIENAVENTURADOS
IMMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).
ECLESALIA, 30/01/26.- Amigas y amigos: Hay páginas del evangelio sublimes y el discurso de las bienaventuranzas es una de ellas. Pero su verdadero mensaje está en un lenguaje mítico y muchas veces las hemos interpretado con la inercia de los siglos. No parece que sean un consuelo para los afligidos. No deberían ser una invitación a resignarse con la propia suerte, y menos aún a elegir el camino del sufrimiento.
Copio la propuesta que hace Fray Marcos, que me parece muy luminosa: “es preferible ser pobre, que ser rico a costa de la pobreza de los demás. Es preferible llorar que hacer llorar al otro. Es preferible pasar hambre a ser la causa de que otros pasen hambre. Dichosos no por ser pobres, sino por no empobrecer a otro. Dichosos, no por ser oprimidos, sino por no ser opresores”.
Seguimos recordando el interesantísimo libro que presentaremos en Barcelona, a cargo de uno de los autores, José Arregi. Será el próximo 20 de febrero. Más información en el Tablón de Anuncios. “Reformar o abolir el papado. Un reto para el futuro de la Iglesia católica”, ya disponible en las librerías habituales y en la tienda online.
Evangelio y comentarios al Evangelio
Mateo 5, 1-12. Al ver Jesús las multitudes subió al monte, se sentó y se le acercaron sus discípulos.
Miguel Ángel Munárriz: ¿Misión imposible? Debemos elegir entre ir a cola del pelotón cómodamente instalados, o ser la vanguardia que marca el rumbo.
José Luis Sicre: Ocho puertas para entrar al Reino de Dios. Las bienaventuranzas nos dicen qué personas pueden entender y aceptar el mensaje de Jesús, incorporándose a la comunidad cristiana.
Enrique Martínez Lozano: ¿Dónde pongo la dicha? Cada vez vemos con más claridad que la búsqueda del placer, como objetivo prioritario, al margen de cualquier otra referencia, aboca ineludiblemente al sufrimiento y al vacío esencial.
Fray Marcos: A pesar de llorar, puedes ser feliz si no haces llorar a otros. No más allá sino aquí.
Fidel Aizpurúa: ¡Qué bueno es que estemos aquí! Estamos tranquilos con nuestra idea de un Dios lejano, con nuestras devociones que comprometen poco, con nuestra fe que no llama la atención.
José Antonio Pagola: Escuchar de cerca las bienaventuranzas. ¿Qué escuchamos hoy los discípulos de Jesús si nos acercamos a él?
Inma Eibe: Sed felices. Las Bienaventuranzas son la hoja de ruta de todo cristiano, la base de nuestro proyecto de vida. Ojalá que al escucharlas hoy podamos sentir que es a nosotros a quienes Jesús llama “felices” y, si no es así, nos dispongamos a revisar nuestra vida desde ellas.
Artículos seleccionados para la semana
Johan Pacheco: León XIV: «Necesitamos custodiar el don de la comunicación como la verdad más profunda del ser humano». En su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones llama a una alianza para preservar las voces y rostros humanos ante los riesgos de la Inteligencia Artificial.
Jesús Martínez Gordo: Dos maneras de pensar teológicamente en la modernidad: Andrés Torres Queiruga y Olegario González de Cardedal. El misterio de Dios seguirá siendo vida, camino y verdad, a la vez que misterio inatrapable, del que, a pesar de ello, se puede hablar.
José Manuel Vidal: El clero de Caracas se planta: «Nuestra adhesión total a monseñor Biord». La Iglesia no puede guardar silencio ante lo que despoja de paz y esperanza al pueblo venezolano.
Fundación la Caixa: Un 30,6% de los jóvenes estudiantes de Cataluña ha tenido pensamientos suicidas. Para reducir el riesgo de conductas suicidas es clave reforzar el apoyo social, la resiliencia y el uso saludable de las redes sociales en la escuela, en casa y en la comunidad.
Isabel Gómez Acebo: El curso fluvial de la vida. El agua que nace y acaba convirtiéndose en un río es una metáfora muy valiosa para la vida espiritual.
Gerardo Villar: Reflexiones en torno a un estilo personal pastoral. Doy gracias a Dios porque he vivido todos los años con ilusión.
Miguel Barluenga: Luis Marín: «Primero es la unidad, pero se ha de asumir una Iglesia plural”. A veces tenemos un Cristo “demasiado normativo”, preso de las definiciones, y es una persona viva con la que me puedo y debo relacionar.
José Lorenzo: Jesús Fernández: «En Adamuz, Dios se hizo presente en tantos corazones y manos que levantaron a los heridos». Al obispo de Córdoba no se le borra la «indescriptible tristeza» que vivió acompañando a las víctimas y familiares del accidente en Adamuz. En medio de la tragedia, percibió también un «fuerte impacto espiritual».
Noticias de alcance. Tras una movilización civil sin precedentes, el Gobierno aprobará mañana la regularización extraordinaria de medio millón de migrantes.
Para unas eucaristías más participativas y actuales
Sofonías 2, 3 y 3, 12-13. Buscad al Señor los humildes que cumplís sus mandamientos.
1 Corintios 1, 26-31. Fijaos en vuestra asamblea; no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas.
Florentino Ulibarri: Oración de Ana. Aquí estoy, Señor, en el umbral de tu tiempo, en el umbral de tu casa…
Vicky Irigaray: 4º Domingo del Tiempo Ordinario. Seamos conscientes de que las Bienaventuranzas no son una ley, ni un código, ni una norma moral; son Evangelio, anuncio gozoso de la realización del Reino.
Anáfora: La vocación de Jesús. No queremos contentarnos, Padre y Madre nuestra, con rezarte cada domingo. Haz que se nos conmueva el alma ante los hermanos pobres y nos salga de dentro ayudarles.
Monjas Benedictinas de Montserrat. Domingo 4º del Tiempo Ordinario.
Material multimedia
Todo cuanto tienes que hacer, es abrir los ojos. Por Anthony de Mello. Si quieres ser feliz, no necesitas hacer ningún tipo de esfuerzo; ni siquiera necesitas buena voluntad o buenos deseos, sino comprender con claridad de qué manera has sido «programado» exactamente…
La mano de Dios sobre mí. Por Karol G. Esta canción es un verdadero canto de esperanza y fe, expresando la búsqueda de guía, protección y fortaleza en los momentos de incertidumbre. Invita a la reflexión, a la esperanza y al consuelo en tiempos difíciles y es perfecta para escuchar en momentos de calma, meditación o para reconectar con la fe y la paz interior.
Salomé Arricibita: Dichosos. Las bienaventuranzas hablan de nosotros, de cada uno. No son para otros… son para mí y para ti. Dios sólo puede desear la dicha para todos. Comprender las bienaventuranzas es comprender que nuestra felicidad y nuestra paz, están en Él… pase lo que pase, mucho más allá de las circunstancias de la vida, si comprendemos, que no se trata de poseer… sino de amar, de ser, y siempre, ser hacia otros.
Llegaste tú. Por Luis Guitarra. Con enorme ternura, esperanza, alegría y paz… esta hermosa canción abre nuestro corazón y nuestra vida, para dejar entrar en ella a Dios y a todos esos seres humanos en los que habita.
Equipo Quiero Ver: Trabajar por la paz. Dichosos los mansos y los que trabajan por la paz, porque hacen presente el corazón de Dios en la convivencia diaria. Hoy, en un mundo herido por guerras, polarización y violencia verbal, su talante sereno y dialogante es una luz que desarma y reconstruye. Ser mansos y pacificadores no es debilidad: es apostar por la reconciliación y cuidar la dignidad de toda persona, empezando por lo cercano.
Luz que vive en mí. Por Naurea Soma. Cuando la oscuridad intenta apagarlo todo… la luz interior siempre vuelve a brillar. Este es un canto que nace desde el alma, un recordatorio de que la fuerza siempre habita dentro. Escucha esta canción con el corazón abierto… y siente cómo la luz se expande y toma fuerza en tu corazón, recordándote que siempre estuvo ahí.
En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna. También puede ser útil el enlace para acceder a los últimos vídeos que se han subido.
Y, como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.
Un abrazo,
Inma Calvo
