EL TRABAJO EN SALUD Y LA ESPERANZA
La metáfora de la Navidad
LEONARDO BELDERRAIN
ARGENTINA.
«El mito del génesis de cara a la situación de Adán revela de modo patético la situación existencial del alma humana. El hombre y todos los hombres en el fondo tienen dos caminos: confiar en Dios, o procurar ser omnipotentes y sumarse a todas las tediosas luchas de los que buscan ser tratados como ‘divinos’ «.
Eugen Drewermann
Para la sabiduría de orientación judeocristiana la esperanza de la que somos testigos está arraigada en la tierra de la realidad cotidiana, para que de allí germine y de frutos para que todo hombre o mujer, niño o niña, joven o anciano sienta que Dios está cerca de cada uno y de todos» «Testigos de Esperanza» (1 Pedro 3. 15).
Desde esa perspectiva la Esperanza no es pasividad, resignación ni fatalismo. Algo de la realidad lleva a optar por la vida, nos confirma su interés por ella y nos asegura que la solidaridad, la esperanza, el amor, la justicia y la paz no son sólo utopía».
En la actualidad existe una fuerte tendencia en las capacitaciones en salud a prestarle sumo interés al estudio de la resiliencia de los agentes de salud. En el enfoque de resiliencia (tolerancia a la frustración) se trabaja desde lo que se tiene, no desde lo que falta. La resiliencia es más bien una fuente de inspiración para nuestra labor y nuestras vidas, unmarco que autoriza una nueva interpretación y un nuevo aprendizaje delas propias vivencias. Para esta perspectiva un campo de trabajo bien específico y sumamente importante es la identificación de los llamados «factores protectores», es decir aquellos que favorecen las respuestas adecuadas a las situaciones de riesgo. Bien se ha dicho que «a iguales condiciones de pobreza del contexto socioeconómico y de los recursos institucionales de la escuela, hay escuelas que generan mayor calidad educativa que otras, o para decirlo en otros términos- son más resilientes. Estudiar las condiciones que fortalecen la resiliencia institucional de la escuela y personal de los alumnos es un insumo crítico para promover el mejoramiento de la calidad educativa y combatir el fracaso escolar en los contextos sociales más vulnerables.
Diversos estudios han demostrado que ciertos atributos de la persona tienen una asociación positiva con la posibilidad de ser resilientes. Estos son control de las emociones y los impulsos, autonomía, sentido del humor, alta autoestima, empatía, capacidad de comprensión y análisis de las situaciones, cierta competencia cognitiva y capacidad de atención y concentración»La identificación y sistematización de estas condiciones, junto con su difusión en medios educativos y la manera de descubrirlos, incentivarlos y promoverlos en los agentes de salud puede ser una estrategia muy adaptable en los sistemas locales de salud. Se equivocaría quien viera en la utilización de la resiliencia un mecanismo de aceptación del statu quo o un gatopardismo instrumentador. El enfoque de resiliencia se propone contemplar la vida como un proceso multifacético y no como un mecanismo determinista.
En algunos sectores de poder se ha generalizado una cultura autista sin temendamente vulnerarble al estallido social. En Argentina no falta la crítica a la priorización del pago de la deuda externa ni a la falta de aplicación de políticas sociales activas sosteniendo que «mientras la situación económica y social no tenga solución muchos inocentes seguirán sufriendo y muriendo a nuestro alrededor.
A escala mundial para alcanzar la paz la justicia, la equidad, el derecho, se usan métodos violentos que van desde el bioterrorismo, a la manipulación genética. Para paliar determinadas enfermedades algunos laboratorios presionan para que se haga una determinada línea de investigación. Existen huelgas en la que no se atiende a personas dolientes sumándoles mas desprotección. Asistimos además, a un agotamiento del profecional primermundista de » superioridad moral» que hace que todos nuestros terrorismos sean «guerras justas» y los de nuestros enemigos sean crímenes contra la humanidad. Desde el punto de vista bioético se esta desarrollando en relación a los grandes temas en salud una moral que no pone tanto énfasis en los fines y si en los medios. Muchos agentes de salud quieren atender a sus pacientes en la ancianidad con el mismo decoro que lo hacen hoy.
Rupert Sheldrake, doctor en bioquímica y ex investigador de la Royal Society en la Universidad de Cambridge, Inglaterra, especialista en etología cognitiva, viene estudiando desde hace más de treinta años a los perros y sus parientes salvajes ancestrales descubriendo ciertas características del comportamiento animal, como el sentido de la dirección, la telepatía y la premonición, para las cuales la ciencia tradicional no tiene explicación satisfactoria
En su último libro, «Los perros saben cuándo volverán sus dueños», se ocupa de los campos mórficos.
Los campos mórficos se vinculan con los sistemas autorganizados. En el caso de los animales que viven en grupo, el campo mórfico contribuye a mantener unidos a los miembros del grupo y a coordinar su actividad. Por ejemplo, a veces vemos una bandada de aves que giran o describen un círculo todas al mismo tiempo; eso se debe a un fenómeno relacionado con el campo mórfico. No es que todas estén atentas para reproducir exactamente el movimiento de la que va adelante; las reacciones que manifiestan son demasiado rápidas como para que sea ésa la explicación. Responden a un campo colectivo. Y lo mismo ocurre con los cardúmenes de peces, las jaurías de perros o de lobos y, en verdad, con los grupos humanos.
Este autor ha estudiado a los coyotes y ha visto a menudo jaurías de lobos; un conjunto de ellos va detrás de los demás en un movimiento general muy fluido. Uno tiene la impresión de que lo que están haciendo no puede ser consecuencia de un pensamiento, es como si algo los impulsara. El mismo fenómeno se aprecia en las bandadas o cardúmenes, en los rebaños de gacelas o de ñandues azules que corren por las praderas africanas, sin chocarse unos con otros!
Un ciclista cuando está bajando una pendiente a 90 kilómetros por hora en medio del pelotón, si no es capaz de intuir los sutiles desplazamientos del grupo podría llegar a morir en un accidente. La única explicación posible es que existe algo telepático. Cada cual debe confiar mucho en los demás. A veces uno evita un accidente, y si alguien pregunta: «¿Cómo supo usted lo que debía hacer en ese instante?», no se tiene respuesta. ¡Lo hice sin pensar!
Tanto los grupos de animales sociales como los humanos están coordinados por los campos mórficos. Si un perro se liga a un ser humano, se crea también un campo mórfico. Puede parecer una manera extraña de referirse a los lazos sociales, pero «lazos» no es más que una palabra, una metáfora, mientras que el campo mórfico es una conexión real. Esto nos permite comprender por qué cuando el dueño del perro se va lejos, el lazo que lo une a él permanece y actúa como canal para la comunicación telepática. No esperaríamos que un lazo o vínculo operase a distancia. la hipótesis es que estos campos tienen efectos mensurables.
Pero la utilidad del concepto de campos mórficos radica en que relaciona estos fenómenos de las mascotas con una teoría más amplia sobre el comportamiento social, y con una teoría más amplia todavía acerca de los sistemas autorganizados en general, no sólo los grupos sociales.
Las personas tienen en verdad un impulso genético dirigido a conectarse con la naturaleza, pero la sociedad actual las ha apartado y separado del mundo natural. Nos sentimos desgarrados porque no podemos explicar esa conexión La ciencia apunta a desmenuzarlo y analizarlo todo, capa tras capa tras capa. Pero luego, cuando algún científico procura reordenar las partes en un sistema más amplio, se da cuenta de que no puede es muy difícil mostrar la evolución de estos campos mórficos
No hay motivos para suponer que no hubo una selección de la variación. Los biólogos, al hablar de la evolución buscan la variación individual. La capacidad de intuir o de formular predicciones telepáticas no se diferencia de la capacidad para correr ligero o para saltar alto.
Resultarán favorecidos los que tienen esa capacidad, que les confiere una enorme ventaja; los que se llevan por delante a los demás cuando corren a gran velocidad obviamente estarán en desventaja.
Hay una relación entre el sistema nervioso, el sistema inmunológico, el sistema endocrino y nuestra mente. Se ha comprobado por ejemplo que cuando la gente observaba por televisión a la Madre Teresa se fortalecía el sistema inmunológico de esas personas. En la Universidad de Stanford se hizo una investigación en la que pacientes con cáncer de mama fueron divididos en dos grupos: en un grupo, los pacientes tuvieron un contexto de apoyo y contención social, y en el otro, no. Como consecuencia, el primer grupo tuvo el doble de porcentaje de supervivencia con relación a los que no tenían ese apoyo. Lo que significa que los factores psicosociales y el apoyo emocional influyen en la evolución del cáncer. Fue un estudio muy bueno e interesante, pero debió suspenderse porque no era ético darle esa contención y ese apoyo a un grupo y no al otro.
En la recuperación de un suceso devastador, como la muerte de un ser querido o la pérdida del trabajo, o un recorte salarial parecería existir una oscilación espontánea entre negación a invasión.
Mardi Horowitz, el psiquiatra que enumeró los diversos tipos de invasión, plantea que, después de cada suceso importante, serio o grave de la vida, la invasión y la negación van y vienen, lo que sugiere la existencia de fases básicas de adecuación.
Tal como lo hiciera para la invasión, Horowitz presenta una larga nómina de tipos de negación, a saber:.
* Elusión de asociaciones, el acto de evitar las conexiones obvias y esperables que se desprenden de las implicancias de lo que se dice o piensa.
* Embotamiento, la sensación de no tener sentimiento alguno; emociones apropiadas que no son registradas.
* Achatamiento de la respuesta, una constricción de las reacciones emocionales esperables.
* Dilución de la atención, vaguedad o negativa de focalizar con claridad la información, que incluye pensamientos, sentimientos y sensaciones físicas.
* Obnubilación, atención fuera de foco que empaña el alerta y elude el significado de los hechos.
* Pensamiento constreñido, la negativa de explorar otros significados que los obvios y visibles; reducción de la flexibilidad.
* Falta de memoria, incapacidad de recordar hechos o detalles; una amnesia selectiva frente a hechos elocuentes.
* Repudio, diciendo o pensando que los significados obvios no son reales.
* Bloqueo a través de la fantasía, evitando la realidad o sus implicancias a través de pensamientos fantasiosos de lo que podría haber sido o podría ser.
Opciones para interrumpir el estrés:
Si un suceso evaluado como un peligro puede ser reevaluado como no-peligro, el estrés no se instala. Una vez instalado, las opciones de manejo son externas -cambio de la situación para desactivar la amenaza que representa el suceso o internas, cómo paliar el estímulo del estrés. Si todo esto fracasa o no se implementa, el estrés puede conducir a enfermedades
El principio operativo que une a esas formas de negación es que todas ellas evidencian una manera de borrar de la conciencia un hecho conflictivo o preocupante. Estas tácticas son contraataques a las invasiones enumeradas previamente.
La negación y la invasión constituyen los dos aspectos de la atención.
Ninguno de ellos es saludable; ambos distorsionan la atención. Si bien las múltiples formas de negación no conducen a una evaluación más realista de lo que ocurre, pueden constituir poderosos antídotos para la ansiedad.
Lazarus equipara estas maniobras intrapsíquicas con la ingesta de drogas o de alcohol para aliviar la ansiedad. Todos son paliativos: reducen la ansiedad sin modificar para nada la situación percibida como peligro. Según Lazarus, se trata de una estrategia normal: «Hay muchas situaciones generadoras de grave estrés en la vida, en las que poco o nada se puede hacer para cambiarlas».
En estos casos, se está mejor si uno se limita a cuidar las propias emociones. El individuo sano siempre utiliza paliativos sin que ello tenga efectos negativos. Tomar un trago o consumir tranquilizantes son paliativos. También lo es la negación, la intelectualización y el evitar los pensamientos negativos.
Cuando esos paliativos no interfieren con medidas de adaptación, representan una gran ayuda.
Los paliativos son intrínsecamente gratificantes gracias al alivio que proporcionan a la angustia. Pero lo que es gratificante también resulta adictivo. Existen abundantes pruebas de que el paliativo elegido por un individuo, ya se trate de Valium o de whisky, puede ser adictivo. También hay maniobras mentales a las que recurrimos habitualmente para aliviar nuestras ansiedades personales.
El dolor y el placer están relacionados
Según investigadores del Hospital General de Massachusetts, EE.UU., el dolor y el placer estarían muy relacionados. Los expertos utilizaron una tecnología que permite ver diferentes áreas del cerebro y detectaron que ambas sensaciones activan los mismos circuitos. Aplicando calor en las palmas de las manos de los voluntarios, los expertos registraron que las temperaturas más desagradables no sólo activaban zonas cerebrales asociadas al dolor, sino que además áreas relacionadas con el circuito de la «recompensa» y que también son gatilladas por la cocaína, la comida y el dinero.
Los paliativos cognoscitivos caen, en general, dentro del espectro de lo que Freud describe como mecanismos de defensa. El poder de las defensas radica en su capacidad de desplazar la ansiedad. Como señala Lazarus, los paliativos son la norma; todas las personas normales los utilizan en cierta medida. Pero, como observó Freud, todas las personas normales también utilizan, hasta cierto grado, mecanismos de defensa.
Los paliativos mentales falsean nuestra capacidad de ver las cosas tal como son: es decir, verlas con lúcida atención. Cuando la ansiedad ha invadido la mente, aun cuando esté camuflada por hábiles maniobras mentales hay un costo en eficiencia mental que pagar. La negación compromete la integridad y concentración de la atención.
Creemos que la realidad esta en la comprensión de la convivencia, en darnos cuenta en todo momento de nuestro lenguaje, de nuestra conducta, del como tratamos a la gente, como consideramos a los demás porque en el comportamiento esta la rectitud y en esta la realidad.
Los verdaderamente religiosos, como dijera Krishnamurti, son aquellos que comprenden la vida, por lo tanto carecen de problemas y conflictos , no es que ellos no se vean perturbados, sino que comprenden la perturbación y no hay en ellos por lo tanto ningún proceso de encierro en si mismo creado por el proceso de seguridad.
Hace apenas poco tiempo que comenzamos a saber lo suficiente sobre la mente como procesador de información, como para comprender cómo operan la ansiedad y las defensas que levantamos para contenerla, así como el costo mental de este mecanismo. Para entender la magnitud de este costo, tenemos que analizar, en primer lugar, el modelo actual de la mente en funcionamiento. Sólo entonces podremos utilizar ese modelo para analizar el trueque entre ansiedad y atención, y el autoengaño que el mismo promueve.
La crisis y nuestro campo mórfico
En épocas de crisis es importante la solidaridad gremial pero si toda la energía se focaliza en reivindicar al propio sector o la propia persona perdiendo la polaridad especifica del acto medico que son los pacientes, el trabajo nos aliena por no respetar nuestro campo mórfico parte de la realidad. Para que la esperanza no sea alienante la manera más fácil de obtener lo que deseamos es ayudar a los demás a conseguir lo que ellos desean. «Hay que tratar que la depresión de la economía no se convierta en una depresión personal, que es lo que hoy está sucediendo en la Argentina . No dejar que lo económico se adueñe de la pareja, la sexualidad, el diálogo con los amigos. Pero tampoco hay que acallar la bronca y el malestar; la bronca puede ser usada para destruir o para destruirse, pero también puede convertirse en ganas de que las cosas estén mejor… no perder la capacidad de soñar, que es lo que nos caracteriza como seres humanos.» Las personas afectadas por patologías provocadas por la crisis no deben sumarse aislamiento. «Soy tonto, por eso no consigo trabajo o me enganchan con un plazo fijo». Así puede pensar una persona, pero asegura que hay que «encontrar puentes entre lo individual y lo social, que ninguno se trague al otro y que se comprenda que la situación es social no individual». El optar por acercarse a «redes sociales, como ONG, clubes, amigos» y aclaró, «no es un escape, sino un camino de subsistenciay de reorganización social».
Por eso tiene sentido hablar de micromilitancias y de redes de comunión solidaria, comité para la crisis. Pareciera que el mayor trabajo esta en conectarnos con nuestra esencia, ser el amor . Solo de esta forma pareciera que los condicionamientos se reubican. Ocupan pero no preocupan. Para esta nueva cultura el amor en cada uno de nosotros y entre nosotros es el único omnipotente.
La metáfora de la navidad y la curación del campo mórfico.
Quizá pocas metáforas ofrezcan tan alto nivel de significación el como el relato de la navidad.
En el símbolo pareciera que el poder de curación y liberación profunda germina en «lo profundo» de cada hombre:
1. El hombre no puede experimentar ni expresar algo divino, a no ser con ayuda de las imágenes y de las formas arquetípicas que se hallan insertas en la Psique.
2. Ninguna imagen de Dios es Dios, o crea a Dios, pero las imágenes que Dios ha insertado en el Alma son las únicas ventanas que hay en las paredes de nuestro mundo a través de las cuales puede llegar a nuestro interior, algo de luz de aquel otro mundo. Sólo en la percepción de las imágenes se conoce aquella luz llamada Dios.
3. Relacionado esto con la persona de Jesús, es sólo el calor y la bondad que emanan de su persona las que despiertan aquellas imágenes en la que se representa al Rey, al Salvador, al Siervo de Dios, al Hijo de Dios, y las demás representaciones aplicadas a Jesús que se encuentran en el Evangelio.
Así, pues, aunque se lleven en el interior las semillas del auténtico conocimiento de Dios; estas sólo germinan y empiezan a crecer si les da la luz y el calor del sol que es Cristo. Estas imágenes encuentran su confirmación en la misma persona de Jesús de Nazaret, que es quien las proporciona.
Los hombres sólo tienen necesidad de aprender de nuevo el arte natural de soñar para encontrase psíquicamente a sí mismos, ya que, en el fondo, ¿qué otra cosa es la religión sino una manera de soñar natural en las imágenes eternas de la redención?». La revelación no consiste en comunicación de doctrinas o constatación de hechos externos realizados por Dios, sino en la «experiencia de una aceptación sin reservas, incondicional y total, mediante aquello que en el lenguaje que los teólogos llaman gracia«. Los símbolos tienen su propia verdad, pero es una verdad humana, no histórica, en el sentido que comunmente se da a este término. Expresan una realidad interior verdadera, más real y más profunda que la que se encuentra en la historia. El nacimiento virginal debe pensarse más allá de lo biológico, quiere comunicar que el Hijo de Dios se hace Hombre.
La tumba vacía no habla de un cadáver que ha vuelto a la vida; afirma la identidad del Jesús terreno crucificado, con el Señor resucitado. Los hombres, tanto si son creyentes como si no, pueden llegar a descubrir que las imágenes representativas del anhelo profundo que anida en todo corazón humano pierden su perturbadora ambivalencia y su incerteza, causada por la angustia, si se convierten en esperanzada realidad tan pronto como el hombre se encuentra con Cristo.
Para nuestra cultura el que Dios privilegie a los pobres para manisfestarse, que se deje cuidar por los animales en la precariedad, el cuidado del campo morfico de José y María en la injusticia y en la opresión tienen un alto valor paradigmático. Ante un dios niño nadie puede tener vergüenza, se puede tutearlo, la misma vida deja de ser desafiante y nos invita a la ternura. Para algunos teólogos aunque no hubiese resucitado su nacimiento y su vida tienen alta significación moral, por el sentido de pertenencia que generan. Como señala Forcano
«El proyecto de Jesús revoluciona la sociedad en que vive. Su estilo de vida se sale de lo común. Dentro de una sociedad opresora y oprimida, actúa con una libertad sorprendente, pues se enfrenta con unas instituciones y costumbres esclavizantes. Anuncia una sociedad que va más allá de las fronteras de Israel; no se deja dominar por el legalismo ni el fariseismo; no cumple con ciertas prescripciones religiosas; se relaciona con gente de mala reputación, acepta a los paganos, denuncia a los dirigentes como hipócritas e inmorales; reprueba el nacionalismo fanático, toda práctica de marginación, la sumisión ciega a la ley, el culto alienante, y, lo más escandaloso; su proyecto liberador lo funda en una experiencia nueva de Dios, absolutamente chocante con la imagen que de Dios tenía la ideología religioso-política dominante».
Lógicamente, este hombre entra en conflicto, es mal visto, calumniado, perseguido y matado. Y, para colmo, este hombre resucita. No es un hombre cualquiera. Jesucristo, por su servicio salvífico a los hombres, por su existencia a favor del sufriente y por su muerte como expiación de los pecados, sigue siendoexperimentadocomo Redentor de la humanidad.
Además, desde su figura arquetípica, desde el calor que irradia su memoria viva, desde lo que significa para el inconsciente colectivo, ofrece una imagen para que cualquier hombre se reencuentre con su salud, con su propia naturaleza y con lo mejor que posee de sí mismo.
LA NAVIDAD: UN COMIENZO, UN ESTILO Y UN DESAFÍO.
Celebrar el comienzo de una vida así tiene sentido. Tanto que, después de 20 siglos, millones y millones de hombres y de mujeres, en todas las partes de la tierra lo siguen celebrando. Tiene sentido porque ya en el comienzo está contenido de alguna manera todo lo que iba a venir después: el Mesías prometido, el Salvador anunciado entra en la historia individual y colectiva.
Está claro que el significado de la Navidad se centra en Jesús de Nazaret . Jesús de Nazaret no es sólo una fecha, ni un individuo humano cualquiera, ni se identifica con lo que los cristianos hayamos podido hacer de Él a lo largo de la historia. En ese terreno, la Iglesia puede mostrar diversas direcciones y muy contradictorias realizaciones. Puede haber motivos para enorgullecerse y avergonzarse, para adherirse y desapuntarse, para loar a Dios y blasfemar de Él
La Navidad, entendida así, implica muchas más cosas que las que hoy celebramos. Es entendible que para muchos Jesús de Nazaret signifique vida, libertad, amor, justicia, opción por los pobres, fraternidad universal, Dios cercano y amigo nuestro, etc. Y, en consecuencia, solidaridad y amistad compartidas, reuniones en familia y con los amigos, pan dulce, sidra, música, alegría, pero como expresión de un nacimiento comunitario y exigencia de solidaridad y compromiso universal.
La vida de Jesús tiene un momento inicial, pero no se agota en ese momento ni se reduce a un día. Es un proyecto, un estilo de vida un arquetipo para celebrar la vida, un desafío. Se trata de curar la vida para reconciliarnos con ella El hombre sólo puede ser bueno en sentido moral si se halla en armonía consigo mismo, y sólo puede estarlo si consigue erradicar la angustia de su existencia mediante la fuerza sanante de la fe.
Un hombre desgarrado y divido a causa de la angustia, no puede tener más que una relación igualmente desgarrada y dividida respecto a sus semejantes.
El desgarro interior del hombre se proyecta internamente en el desgarro del mismo con la naturaleza. En la realización de todo milagro se desarrolla la confianza total en el hombre, en el sentido y en el valor de la vida. En los milagros existe una confianza ilimitada en Dios, pero también en los hombres, confianza que constituye el presupuesto de cualquier curación. Se trata también de una confianza en el sentido y valor de la vida, que constituye al mismo tiempo el fundamento que proporciona la seguridad de que no es vana la esperanza en el más allá. El verdadero milagro de la vida es el encuentro que sostiene más allá del tiempo hasta la eternidad.
En la curación del ciego Bartimeo. El dicapacitado suplica a Jesús, la oracion de cualquier hombre que se sienta pobre: «Te suplico el permiso de confiar nuevamente en mis propios ojos, que lo que encuentro que hay que odiar, pueda verlo como odioso; que lo que deseo amar, pueda considerarlo como digno de ser amado; que pueda confiar de nuevo en mi propia capacidad de conocer las cosas; que pueda desacostumbrarme al dominio de la angustia que determina en mí cómo debo considerar al mundo, cómo debo comportarme con los demás». La respuesta de Jesús es: «Vete, tu confianza te ha curado». Respecto al paralítico, a quien Jesús le perdona sus pecados, y después le concede la curación, afirma Drewermann: «El arte más grande consiste en saber acompañar a otros, hasta que finalmente ya no necesiten una autoridad impuesta y extraña para gobernarse a sí mismos y recuperar la confianza en la rectitud de su propia vida».Todo el difícil arte del perdón radica en concebir que alguien perciba que puede perdonarse, que puede estar de acuerdo consigo mismo, que puede realizarse, que tiene derechos sobre su confusa biografía. Los hombres sacan de su psiquismo las fuerzas necesarias para imponerse a las posibles distorsiones que padecen. Sin embargo, siempre también son ayudados por otros, siempre hay una mano que sabe despertar en su interior aquellas energías, aquella confianza que les pondrá en el camino de la salvación-curación. Como senala el esclavo del tema de Gieco
«Senora gracias por su pandulce y su vino mi papa me dara algo mejor me dira que Jesus es como yo, y yo con esto puedo seguir viviendo».
En el caso de los milagros evangélicos, el amor de Jesús es quien limpia el campo morfico, purifica la angustia y devuelve la confianza en la misma vida:
«La vida nos muerde y no nos suelta como Jacob al ángel, hasta que no la bendecimos. No vivimos sino que ella nos vive, con la fuerza persistente de las ratas y las cucarachas de los pobres, las minorías raciales y los enfermos crónicos. Esa sucia, vergonzante perseverancia, que ya no necesita de la esperanza para resistir, que se afianza contra toda razón sin importar el tiempo que debe aguardar y nos arrastra por el camino del progreso, nos vence de sueño en las noches de insomnio; nos hace volver a comer, volver al trabajo, en medio de la peor calamidad. Lo que tiene viva a la gente en los subsuelos cuando las bombas arrasan la superficie, o cuando sus casas son allanadas, lo que nos hace soportar el dolor del amor sin maldecirlo, lo que hace bailar a los niños después de la fiebre Esa fuerza es el tesoro oculto que se revela en un establo. Ni el oro, ni el incienso ni la mirra ofrendas de otro mundo, que refieren como puentes al mundo rico de las ciudades al mundo chispeante de los palacios, vale tanto como el frío y el desamparo que la dejan librada a su propio calor, a su propio poder, a la condición humana».
Si lo que nos ocupa hoy es la esperanza dejar hablar a la vida es custodiarla dejarla tremar y muchas veces, mamar la libertad, como dice Charly en inconsciente colectivo:
Mama la libertad.
Siempre la encontrarás dentro del corazón.
Te pueden corromper.
Te puedes olvidar.
Pero ella siempre está.
Ayer soñe con los hambrientos,
los locos, los que se fueron,
los que estan en prisión.
Hoy desperte cantando esta canción
que ya fue escrita hace un tiempo atrás…
