QUIZÁ SEA CUESTIÓN DE CUESTIONAR
REDACCIÓN de ECLESALIA
La situación que viven los hombres casados que ejercieron el sacerdocio en la Iglesia anglicana (ordenación no reconocida por los cánones católicos) y piden ser ordenados como sacerdotes católicos, contrasta con la de los sacerdotes católicos que, reconocida su ordenación y ministerio, piden poder casarse y cuando lo hacen no se les permite seguir ejerciendo.
Quizá no sea cuestión de fijarse en lo que tienen de privilegio unos frente a otros. Es posible que tampoco sea cuestión de fijarse en el abrazo de aquellos a la Iglesia católica por el repudio a la ordenación de la mujer (curiosamente el movimiento mayoritario que agrupa a los sacerdotes católicos casados en España -moceop- apuesta por el sacerdocio femenino).
Quizá no sea cuestión de una cosa ni de otra… o quizá sí, si no ¿qué nos queda? ¿Aplaudir la reconversión de los que niegan la ordenación de las mujeres? ¿Aceptar el «estado de perfección» del celibato? ¿Bendecir el trato de favor de unos curas sobre otros? ¿Rechazar a los sacerdotes de nuestra Iglesia que se casaron y viven en familia? ¿Dejar de apostar por una iglesia en igualdad y diversidad de ministerios? ¿Recalcar el género y el estado de vida en la organización de la Iglesia? ¿Dejar de buscar la fraternidad del «mirad cómo se ama» y seguir con monseñores y reverendos nombramientos?
Quizá no sea cuestión de cuestionar… ¿o quizá sí?
