ANTE EL DOCUMENTO “REDEMPTIONIS SACRAMENTUM”

Pronunciamiento de la asamblea de la Vicaria Oriental

RAFAEL CABRERA, sacerdote, Vicaría Oriental

GUACHAPALA (ECUADOR).

ECLESALIA, 06/09/04.- Estamos reunidos en la Asamblea de la Vicaria Oriental 79 personas entre las cuales constan delegados de las Comisiones de: Catequesis y Familia, Liturgia y Sacramentos, Consejos de Pastoral, Asambleas Cristianas, Síndicos y Subsindicos, Escuelas de Formación, Jóvenes, Comisiones de Pastoral Social, 13 Sacerdotes, 3 Religiosas.

Una característica de esta Asamblea ha sido el compartir nuestros itinerarios personales, comunitarios en el encuentro con el Dios de Jesucristo. La evaluación teológica, la espiritualidad y la fidelidad al Señor que alienta con su Espíritu el caminar de nuestra Vicaría en comunión con la Diócesis y la Iglesia Universal.

En este contexto de fidelidad al Proyecto de Nueva Evangelizacion lanzado por el Papa Juan Pablo ll, deben ser leídos nuestros manifiestos. El nos pide hacerlo con un nuevo ardor, con nuevos métodos, con nuevos contenidos.

Compartido el documento oficial; recogemos los comentarios de la Asamblea:

Hemos buscado en nuestro caminar, fidelidad al Espíritu del Vaticano ll y al de nuestra Iglesia Ecuatoriana expresada en sus documentos de aplicación de Puebla, Medellín, Santo Domingo.

Alguno laicos llevan más de 20 años de compromiso cristiano y se sienten desconcertados puesto que el mismo Plan Global Pastoral de la Iglesia Ecuatoriana alienta y considera un signo de esperanza la renovación litúrgica y sacramental, revalorizando la religiosidad popular, fomentando la participación activa de los seglares que dan como resultado celebraciones vivas, participativas, conscientes y fructuosas -Nos 24–25-. “Se hacen esfuerzos por adaptar creativamente la liturgia a las diversas culturas y a las situaciones de nuestro pueblo, joven, pobre y sencillo” y por “incorporar a la liturgia, signos, símbolos, expresiones populares, especialmente de las culturas autóctonas “ -No 27-.” El numeral 28 considera como un signo negativo, la actitud de los sacerdotes que celebran al margen de la vida, ritualistas, frías y que desconocen y rechazan las expresiones y símbolos de la fe del pueblo“.

La Asamblea considera que el documento “Redemptionis Sacramentum“ es un claro retroceso frente a lo que la Iglesia Ecuatoriana ha impulsado.

Se desdibuja el rostro de Jesús en nuestras celebraciones, se condena nuestra fidelidad y creatividad. Jesús rompió el ritualismo y dio su vida en el más grande gesto de amor, pidiendo que celebremos como memorial. Es la Iglesia, la Comunidad Cristina la que celebra presidida por el Presbítero, hoy regresamos a insistir que el Sacerdote celebra y no debe dar espacio a los laicos o religiosas si el celebrante puede hacerlo. Puede celebrar en latín; incluso el documento se torna policial, cuando deja abierta la posibilidad de denunciar ante el Obispo el no cumplimiento de las nuevas normas.

Hay formas de celebración eucarística sacramental ya comunes entre nosotros que son expresiones vivas de nuestra espiritualidad. Nos a costado mucho el transito de oír misa a celebrar la Pascua del Señor Resucitado, a celebrar la vida, a que la misa sea expresión de ministerialidad eclesial; hoy según el documento serían abusos, ¿qué hacer? nos preguntamos todos. ¿Celebramos la eucaristía “correctamente” como nos manda la jerarquía o seguimos animados por el mismo espíritu que la misma Iglesia impulsa? Muchos consideran que siendo fieles al ritualismo propuesto, abrimos las puertas a las sectas religiosas, que entre otros aspectos tienen rituales muy expresivos, creativos, participativos y cálidos.

Si nuestras Eucaristías y Sacramentos no se convierten en signos liberadores, en espacios de celebración de la vida y la presencia de Dios en la historia, y lo hacemos con nuestra voz, con el ritmo, el tiempo, y la riqueza de Dios desde nuestras culturas, entonces se convierten en lo que eran antes del Concilio, frías, lejanas, centradas en el tempo y en el Sacerdote consagrado que celebra su misa y el pueblo solamente oye y contesta; amén.

Queremos compartir con Usted como Pastor y Obispo de nuestra Iglesia Cuencana, estos criterios que nacen como lo hemos manifestado desde nuestra firme fidelidad al Evangelio de Jesús y a su Iglesia.

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