IGLESIA CATÓLICA ESPAÑOLA 2005

CARLOS LANUZA

“Obispos buhoneros,
volved las baratijas a su sitio:
los ídolos al polvo
y la esperanza al mar”.                                       (León Felipe)

ECLESALIA, 01/10/04.- Así comenzó el poeta su lamento por la vida (“Estamos en el llanto”, lo titula).

Así nos lamentamos muchos cristianos al leer algunas declaraciones y constatar silencios… ¿Ellos son la voz de la Iglesia? (¿De qué Iglesia?: ¿Nos han pedido la opinión?).

En 2005 termina el plazo fijado por el anterior equipo de gobierno con la Conferencia Episcopal Española sobre mantenimiento económico por parte del Estado Español.

No es poca cosa: ¡138,7 millones de euros, o sea: 23.078 millones de pesetas! De los cuales 115,2 millones de euros (17.504 millones de pesetas) corresponden a la voluntad de los contribuyentes. Total sólo son 23,5 millones de euros (3.910 millones de pesetas) de más cada año (¡¡¡)…

A parte están las aportaciones a ONG’s católicas, entre ellas las organizaciones de Cáritas. También a parte, los sueldos de los profesores de religión de Secundaria, de Primaria, etc. También a parte, los sueldos de los capellanes de prisiones, de hospitales y del ejército… También aparte las exenciones de impuestos como el de Bienes Inmuebles y otros.

Sin embargo, los servicios que presta la Iglesia, ciertamente esa que está interesada en seguir manteniendo la subvención, no son gratuitos: lo saben bien los novios que alquilan templos para sus bodas…

Vamos, que realmente nuestra Iglesia está, más que subvencionada mantenida (nótese la doble intención). Y si es así, ¿cómo va a alzar la voz contra la invasión de Irak, o hablar a favor de los trabajadores de Izar, pongamos por caso? Todo el mundo, sin embargo, comprenderá que hable de temas de moral sexual, que al fin y al cabo todos sabemos que nadie va a escuchar.

Así las cosas… me duele la Iglesia. Es como si un tumor fuera creciendo por dentro y el portador se da cuenta, sin poder hacer casi nada por remediarlo. A menos que escribir y/o decir a otros lo que piensas pueda servir de algo.

Seguramente, la Iglesia de Jesucristo, la que el Espíritu convoca, inicia y alienta a lo largo del tiempo, es algo demasiado importante como para dejarla en manos de los obispos…

Manifestar abiertamente nuestra opinión a favor de la independencia total entre el Estado y las Iglesias y demás confesiones religiosas, a favor de una educación religiosa no confesional ni partidista, dirigida por el Ministerio correspondiente e impartida por profesores iguales a los demás profesores, trabajar porque podamos vivir en paz en un Estado laico donde todos los ciudadanos tengan igualdad de trato y de oportunidades…

Frente a las hachas de guerra que algunos descerebrados, pero buhoneros, parecen querer desenterrar, nosotros apostamos por una sociedad libre, responsable y evangélica, donde se escuche más la Palabra de Dios que el Código de Derecho Canónico o las últimas consignas del Vaticano.

“Sabemos que mil veces y mil veces
pararemos de nuevo nuestro carro
y que mil y mil veces en la tierra
alzaremos de nuevo
nuestro viejo tinglado.
Sabemos que por ello no tendremos
ni ración ni salario.
Lo sabemos, Señor, lo sabemos
y seguimos contigo trabajando”.

(León Felipe).