Somos cristianos y cristianas de confesión católica que un día creímos que el Concilio Vaticano II era el inicio de una nueva etapa en nuestra Iglesia, una etapa en la que el Pueblo de Dios sería el protagonista, en la que los autoritarismos dejarían de tener lugar, en la que el peso específico del clero iría dejando de ser una pesada carga para convertirse en un servicio a la comunidad.

Aquí llegamos, pues, los cristianos y cristianas que no soportamos el autoritarismo clerical y que no hemos optado por el abandono. Los que buscamos a Cristo y nos sentimos discípulos de Jesús de Nazaret. Los que nos sentimos Iglesia y queremos compartirlo. Los que trabajamos por la justicia y la paz en un mundo sordo y muchas veces cruel ante las necesidades básicas de los otros. Los que hacemos nuestras las causas de los pobres, marginados y olvidados de este planeta. Los que al leer la Buena Nueva de Jesús de Nazaret gozamos con imaginarla ya cumplida. Y también los que mantenemos la esperanza, los que creemos que Cristo ha resucitado y que su Espíritu sopla cómo y donde quiere, y desde esta fe que es eje en nuestra vida hemos optado por actuar, trabajando desde dentro pero con la libertad y la responsabilidad que Jesús de Nazaret nos muestra en su vida.

Convocados pretende ser un punto de encuentro en Asturias de personas, grupos y comunidades cristianas o con valores humanos afines, personas que buscan en esta vida algo más profundo de lo que se nos ofrece, y que ven en la palabra y actitudes de Jesús de Nazaret una buena alternativa al actual modelo de sociedad, basado en el tener, en el consumir, en el egocentrismo, en la insolidaridad.

Convocados pretende ser un punto de encuento para: Contactar y conocernos. Compartir ideas, proyectos, aspiraciones, acciones, actividades, etc. Avanzar hacia una iglesia de las comunidades, más participativa y democrática, más seglar. Fomentar la solidaridad desde una opción cristiana por los más pobres y oprimidos. Vivir la igualdad de géneros dentro de la Iglesia. Favorecer la reflexión y el diálogo teológicos. Fomentar el diálogo ecuménico y respetuoso entre cristianos de diversas iglesias.

Nos puedes encontrar en http://www.convocados.net

En comunión

«Pedro Casaldáliga, para Julio Guerrero y todo el equipo y todos los convocados-convocadas, un fuerte abrazo de Pascua – Pascua en el tiempo litúrgico y siempre Pascua en nuestra vida -.

Os agradezco la amistad fraterna y la confianza pastoral. No hace falta que os de ningún «nihil obstat». El bautismo es el «nihil obstat» fundamental para todos todas los que queremos seguir a Jesús, siendo Iglesia.

Estoy plenamente de acuerdo con vuestra identidad y con vuestros objetivos. Incluso me alegra veros serenamente rebeldes, «en rebelde fidelidad». Pasando de la protesta a la propuesta. De la irritación desgastante al entusiasmo comprometido. En diálogo siempre; oyendo y hablando; completándonos mutuamente.

En oración, en comunidad, en servicialidad, en solidaridad universal. Viviendo evangélicamente, como personas, como familias, como sociedad, el desafiante cada día.

Os sugiero que añadáis al 7 punto de los objetivos el espíritu macroecuménico de diálogo con las varias religiones. Creo también que habréis de insistir mucho en una actitud abierta y profética hacia los emigrantes.

Otro punto que deben asumir los laicos-laicas conscientes y comprometidos es la misión de ayudarnos al clero para que seamos diferentes. Trabajar sensata y libremente para ir superando todo tipo de clericalismo, tanto el activo como el pasivo.

Preocupaos inteligentemente y con creatividad por la juventud, que merece saber del Dios de Jesús…

No dejemos de la mano los libros y los encuentros de formación, en los diversos sectores de la vida. Ver y oir mejor siempe ayuda a vivir mejor.

Que nuestra opción por los pobres sea también opción por la Pobreza, por la civilización de la sobriedad, por la economía de reciprocidad. Veamos de ser siempre pueblo-pueblo.

Y no olvidéis nunca a los testigos de sangre, nuestros mártires.

Por lo demás, el Espíritu del Resucitado nos acompaña y nos esperanza.

Con un abrazo de hermano viejo, vuestro Pedro Casaldáliga.»