NFORMAR DE UN CONGRESO DE TEOLOGÍA CATÓLICO
Carta al director del semanario Alfa y Omega
BENJAMÍN FORCANO, teólogo
MADRID.
Sr. Director de Alfa y Omega:
Si le he de decir verdad, nunca leo el Semanario de Información Católica «Alfa y Omega». Pero, hoy, unos amigos, nada sospechosos de herejía, me lo pasan indicándome con humor lo que el Sr. Gonzalo de Berceo (alias «Paquito» o el «Cardenalito», pseudónimo que usa y del que los congresistas han tenido conocimiento) comenta sobre una frase de Manuel Vázquez Montalbán.
Veo que en el Semanario, Gonzalo de Berceo figura como redactor jefe. Y, ahí la cosa adquiere ya tintes de apologismo tonto. El «cardenalito» no ha leído ni por el forro la rica teología desarrollada en los 21 Congresos de teología, publicados y abiertos a la mente de cualquiera que se acerque a ellos con honestidad. Si el Sr. Gonzalo de Berceo tratara de conocer el espíritu del Vaticano II y guiarse por sus pautas podría leer párrafos como estos:
«La Iglesia necesita de modo muy peculiar la ayuda de quienes, por vivir en el mundo, sean o no creyentes, conocen a fondo las diversas instituciones y disciplinas». «La Iglesia reconoce agradecida que recibe ayuda variada de parte de los hombres de toda clase y condición». (GS, nº 44)
«Capacítense con insistente afán para participar en el diálogo que hay que entablar con el mundo y con los hombres de cualquier opinión». (GS, nº 43).
«El deseo de diálogo no excluye a nadie por parte nuestra, ni siquiera a los que cultivan los bienes esclarecidos del espíritu humano, pero no reconocen todavía al autor de ellos». «Ni tampoco excluye a aquellos que se oponen a la Iglesia y la persiguen de varias maneras». (GS, nº 92).
Sólo desde esta muestra parcial y, más desde la totalidad del concilio Vaticano II, el Sr. Gonzalo de Berceo entendería cuán descolocado está su comentario, el descrédito a que lleva al catolicismo en el mundo actual, los prejuicios de que es prisionero y en los que quiere sumir o mantener a otros.
Estaban, indudablemente, los congresitas a gusto con el Sr. Montalbán y no lo estarían, no puede dudarlo, con Vd. Y los congresistas han demostrado con hechos que se trata de teología, de verdad, y no de la tontez que rezuman sus aparentemente serias palabras. ¿Todo eso es lo que le ha suscitado la celebración y el contenido del XXII Congreso de Teología? ¿No ha sido capaz de captar nada más? ¿Se ha molestado en conocer a alguno de los ponentes (cuántos y cómo han intervenido), en hablar con los participantes, en sumergirse en alguna de sus celebraciones (de la Penitencia y de la Eucaristía), en registrar el magnífico ambiente de convivencia, fraternidad y esperanza?
Está claro que Vd. no ha vivido ni leído nada de estos Congresos, habla de solos rumores, y entonces es lógica su desatinada información. Y un Semanario de Información, y para más INRI en este caso católico, de informar de un Congreso de Teología católico, debe hacerlo con dignidad y rigor. Lo otro, lo que Vd. en este caso ha hecho, es desinformar, desorientar y sembrar incompresión y división entre católicos.
Le invito a revisarse y a madurar personalmente quitándose fobias en su relación con sus hermanos católicos. Atentamente. Benjamín Forcano.
