Nuestro punto de partida

22/11/02. Muchas religiosas y algunos religiosos experimentamos un gran malestar dentro de nuestras instituciones y comunidades. Nos hacemos planteamientos que exceden lo particular (aunque los estemos viviendo individualmente) y apuntan directamente a las mismas estructuras y cimientos de la Institución llegando a afectar al sentido de esta vida Religiosa concreta.

Nos resulta difícil, a veces imposible, encontrar interlocutoras dentro de nuestras propias instituciones. Sentimos que la vida religiosa mas allá de sus deseos sigue manteniendo estilos, estructuras, prácticas, subordinaciones que la convierten en un traje que se queda estrecho para vivir la espiritualidad y la inculturación a la que a la vez proclama sentirse desafiada a responder. Ha sido, precisamente, la incapacidad real y práctica (no los discursos sobre ello) para inculturar la VR la que nos lanzó a plantearnos la pregunta de si de verdad tendrá futuro. Por eso, también, la inculturación ha sido el primer tema que decidimos abordar en el seminario.

Percibimos, en efecto, una gran esquizofrenia entre los lenguajes y documentos, y las prácticas y estilos organizativos que continuamos manteniendo. Percibimos poco riesgo en las instituciones para apostar por el ensayo de prácticas nuevas, incluso cuando desde que nos iniciamos en la vida religiosa se nos formó y animó para ello, o incluso cuando todavía se nos anima a que presentemos proyectos nuevos.

Muchas de quienes andamos entre los 35 y 55 años nos sentimos cansadas de propuestas que no conducen a nada, somos más y más conscientes de lo duro que puede ser mantenerse en estas intuiciones. Nos desalienta que nuestras búsquedas sean cada vez más cuestionadas por la propia institución que nos lanzó hacia ellas.

Esta experiencia, contada primero entre amigas y entre quienes nos íbamos conociendo en distintos foros, nos ha ido conectando a distintas mujeres cristianas de diferentes congregaciones.

Quienes somos

El grupo que pusimos en marcha el seminario somos un grupo plural: 10 mujeres, de 6 congregaciones distintas incluida una de vida contemplativa. Nuestras edades oscilan entre los treinta muchos años y cincuenta y tantos.

Coincidimos en experiencias comunes, entre ellas la de ser percibidas por nuestras instituciones como minorías incómodas, anecdóticas o excepcionales -con el consiguiente riesgo de ser ignoradas o fagocitadas por el sistema-, pero somos, también, muy diferentes: generaciones distintas, trayectorias diferentes, talantes resultantes diversos; nos dedicamos a cosas también muy diferentes (trabajo social, educación, universidad, investigación…) y vivimos en lugares dispares.

Queríamos reflexionar sobre la base de nuestra propia experiencia, compartir búsquedas, intuiciones y sueños, pues estamos convencidas de que la vida religiosa no es sólo esta realización concreta, en tantas cosas ya caduca, sino también aquello que deseamos que sea (en otros términos diríamos lo que está llamada a ser) Nuestros sueños también pertenecen a su identidad.

Iniciamos el seminario hace año y medio y dentro de unos meses se pondrá en marcha un segundo grupo con objetivos y metodología similares.

Objetivos

–         Reflexionar sistemáticamente sobre las relaciones entre la vida religiosa y la cultura española desde la perspectiva feminista de género y a partir de nuestras propias historias de vida y la realidad de otras mujeres.

–         Buscar instrumentos de análisis y categorías de interpretación integradoras e inclusivas.

–         Visibilizar las alternativas de vida religiosa, tanto las que ya son una realidad como aquellas con las que soñamos.

Generar red, movimiento dentro de la vida religiosa y de la Iglesia, suscitando “corriente”.

Metodología

–         Crear pensamiento sin hacer dicotomías entre teoría y praxis.

–         Trabajar desde la conciencia de que lo personal es político.

–         Socializar, compartir, ampliar la reflexión que vamos elaborando.

El Seminario mas allá se sus objetivos iniciales se va consolidando como un espacio de empoderamiento, como una comunidad de referencia, que nos invita a colocarnos en las grietas del sistema, también del propio sistema de la vida religiosa, para:

–         Apoyar las opciones y apuestas que van haciendo diferentes personas, sin considerarlas raras, excepcionales, individualistas o anecdóticas.

–         Deshacer y romper estructuras, conscientes de la contradicción que supone vivir en ellas.

–         Discernir entre las contradicciones inherentes a la vida religiosa, con las que tendremos que aprender a convivir, y esas otras que, existiendo, deberían desaparecer.

–         Compartir el deseo y alentar prácticas que identifiquen la plenitud de vida y la felicidad como categorías que definen el estilo de la vida religiosa, así como la creación de pensamiento, la libertad en las relaciones y la inserción en la cultura de la exclusión, el feminismo, la política y las nuevas militancias.

La reflexión que vamos elaborando y compartiendo con otros grupos y redes de Iglesia y sociales en las que también participamos nos van haciendo cada vez más conscientes de que no podemos seguir echando el vino nuevo en odres viejos, ni poner una pieza nueva en un vestido viejo (Mc 2,21-22), por eso queremos seguir buscando y proponiendo alternativas.

Para más información: seminariodyf@terra.es