NUEVO LIBRO DEL DIBUJANTE JOSÉ LUIS CORTÉS
‘El Señor de los Amigos’ es el primer título de toda una biblioteca propia
REDACCIÓN de ECLESALIA*
MADRID.
29/11/02. Miles de personas son hoy más creyentes o se mantienen como tales porque en alguna etapa de su vida leyeron dos libros de José Luis Cortés. Se trata de ¡Qué bueno que viniste! (1976) y Un señor como Dios manda (1979), que, a pesar de los años, han seguido difundiéndose y pasando de mano en mano o se han fotocopiado hasta la saciedad en fragmentos para reproducirlos como ilustraciones o como documentos de trabajo. Han servido mucho a muchos.
Han servido para traducir el evangelio a situaciones vitales y hacerlo más vivo, asequible y comprensible para todos. Y para descubrir una imagen de Dios cercana y purificada. Y para apasionarse por un Jesús vivo y con un mensaje vivo y actual. Y para atisbar una iglesia libre y creíble hoy. Y todo con humor, que llega a otros entresijos del alma y es más difícilmente perseguible. Con esos libros han trabajado presos en las cárceles, jóvenes en diversos grupos o estudiantes en las clases. Fueron hasta regalo de boda para algunas personas.
Muchos profesores y animadores de la fe se los dieron a leer a los entonces alumnos jóvenes y 25 años más tarde éstos eran portavoces del gobierno o secretaria general de algún obispado, por poner dos ejemplos concretos, que reconocen la influencia que tuvieron en ellos aquellos libros.
LIBRO NUEVO
Los libros, que ya no se encontraban con facilidad, acaban de salir renovados y se han completado con uno nuevo, prometido entonces: El señor de los amigos (PPC, 2002). Así se cierra la trilogía que aborda los orígenes de Jesús, su vida pública y, ahora, la pasión con su muerte y resurrección. El autor lo resume así en el prólogo.
“Hace 25 años apareció ¡Qué bueno que viniste!, sobre la infancia de Jesús, que supuso una grata sorpresa editorial. Al poco tiempo le siguió Un señor como Dios manda, donde se continuaba, siempre en clave de cómic, la narración del evangelio y de la vida pública de Jesús. No se incluía en él, sin embargo, la pasión. Alguien entonces comentó que eso era muy difícil de poner en cómics. No tanto: de cómics sobre la pasión están llenas nuestras iglesias, nuestros retablos, nuestras procesiones, nuestros museos, las biografías de nuestros santos… La razón de no haber incluido entonces la pasión fue, sencillamente, mi repugnancia a hacerlo. En la visión que yo entonces tenía del mensaje evangélico (vitalista, social, post 68) no había lugar para una pasión –pensaba yo entonces… 25 años le enseñan a uno mucho (aunque eso no quiere decir que uno lo aprenda). Uno se convence de que tampoco a él le tocará ser testigo privilegiado del amor entre el lobo y el cordero, ni verá transformarse los misiles en clarinetes. Uno ha visto caer a monseñor Romero, ha visto a la Iglesia oficial amargar la vida a la mayor parte de teólogos de la liberación (a los otros, menos), degenerar el concilio en conciliábulos, a los obreros convertirse en consumidores, engordar a los socialistas, transformarse el amor en olvido y la inocencia en inconsciencia; ha visto demasiados negros hinchados arrojados por la marea a las costas de Cádiz, demasiados niños dándole al pegamento, demasiado eje del mal y cada día más fútbol porque andamos todos tan jodíos que por lo menos con esto se nos pasa… Y así, la pasión que en otro tiempo no tenía cabida en estos libros míos se convierte ahora, a mis 56 años, en ineludible, porque con 56 años ya sabe uno que sin efusión de sangre no hay redención, que la vida en plenitud es fruto del pleno esfuerzo”.
DOS REEDICIONES
Su primer libro, ¡Qué bueno que viniste! se publicó en 1976, llegando a vender más de 45.000 ejemplares y sirvió para iniciar en la fe a miles de niños y jóvenes que hoy ocupan los puestos más variados en la sociedad, desde vicario episcopal a portavoz del Gobierno. El libro trataba, en cómics, de la infancia y adolescencia de Jesucristo, con una visión muy personal.
En 1979 apareció Un Señor como Dios manda, que pasaba revista, siempre en clave de cómic, a la vida pública y a la predicación de Jesús. También este libro alcanzó un éxito inmediato, fue traducido al portugués y al inglés, y ha seguido reimprimiéndose prácticamente hasta nuestros días.
Así nos lo presenta «Cortés» en cada uno de los prólogos.
‘¡Qué bueno que viniste!’
«Este libro fue escrito (o, mejor, dibujado) hace veinticinco años, cuando no había móviles. Perdóneseme por tanto lo naïf de algunos dibujos: ¡éramos todos mucho más jóvenes! Pero creo que el mensaje sigue siendo válido: lo que nos nació entonces fue grande, aunque fuera chico. Fue Dios, aunque pareciera un diablillo. Y fue tan gozoso que, durante veinte siglos, ha seguido dando alegría a mucha gente (pienso en Francisco, el de Asís, que inventó el nacimiento. ¡Quién si no él podía hacerlo!). Alguien tan importante que es justo y necesario que se lo sigamos contando a la gente, sobre todo a los pobres, a los humildes, a los buenos, para que también ellos (ellos sobre todo) exclamen: ¡Qué bueno que viniste!»
‘Un Señor como Dios manda’
«Este libro se parió hace más de veinte años. Pero cuando lo he revisado para esta nueva publicación, me ha parecido que no había tanto que cambiar. Yo atribuyo eso a dos cosas. La primera, a lo que llevo dicho: creo que está centrado en el núcleo duro del evangelio, y eso no cambia en veinte años ni en veinte siglos. La segunda es más entrañable: este libro fue concebido en el seno de una comunidad cristiana muy especial, una experiencia humana profunda (y por tanto profundamente religiosa) que nos marcó a todos los que tuvimos el privilegio de vivirla. Muchos de los ejemplos que se ponen en este libro, muchos de los nombres que en él aparecen, eran de verdad… Veinte años después este libro va también dedicado a todos los que hoy no se desaniman a pesar de cómo está el patio.»
UNA BIBLIOTECA
Ediciones PPC, que en su día publicó ¡Qué bueno que viniste! inicia ahora la publicación de una “biblioteca” que constará, en principio, de 10 títulos. Algunos son reediciones de títulos antiguos, y otros han sido creados expresamente para esta biblioteca.
– Otoño 2002. ¡Qué bueno que viniste! (La infancia de Jesús). Reedición actualizada
– Otoño 2002. Un Señor como Dios manda (La vida pública de Jesús). Reedición actualizada
– Otoño 2002. El Señor de los amigos (La última semana y la pasión). Novedad
– Primavera 2003. Un Dios llamado Abba. Recopilación con nuevo texto
– Primavera 2003. Agustín, el del corazón inquieto (Biografía de san Agustín). Reedición
– Otoño 2003. Tus amigos no te olvidan (Hechos de los apóstoles). Novedad
– Primavera 2004. Abba y Cía. Reedición
– Primavera 2004. Francisco, el Buenagente (Biografía de Francisco de Asís). Reedición
– Otoño 2004. Sobre este pedrusco (Historia de la Iglesia). Novedad, a partir de dibujos publicados
– Primavera 2005. Dios y hombre con salero (Por una catequesis jovial). Novedad
*FUENTES: , Herminio Otero en «Religión y Escuela» (noviembre 2002) y nota de prensa de PPC.
