VUELVE LA OFENSIVA DE LA IGLESIA CONTRA EL GOBIERNO
COMUNIDADES CRISTIANAS POPULARES DE ZARAGOZA
ZARAGOZA.
ECLESALIA, 13/12/04.- Hacía tiempo que la jerarquía de la Iglesia católica no atacaba con tanta virulencia al gobierno como lo está haciendo últimamente. Nos dicen los medios de comunicación que se está preparando una manifestación en contra de la postura que está tomando el gobierno socialista sobre la eutanasia, el divorcio, el aborto, el matrimonio de homosexuales y la enseñanza de la religión, bajo el slogan “Familia, vida, educación”. Que la jerarquía de la Iglesia católica manifieste su opinión sobre determinadas cuestiones éticas es un derecho que nadie niega; pero que quiera imponer su criterio a toda la ciudadanía en una sociedad constitucionalmente aconfesional, es intolerable. Da la impresión de que ciertos sectores del catolicismo actual quieren volver al nacional-catolicismo de la época franquista, o todavía no han salido de él. La postura que tiene sobre la vida nos parece si no falsa, al menos muy cuestionable. Decir que Dios es el dueño de la vida y hacerle único responsable de ella, es creer en un Dios que maneja a la persona humana como si fuera una marioneta. El ser humano es responsable de la vida, y de él depende que una vida sea verdaderamente humana o simplemente una vida fisiológica, vegetal o animal. A él le compete mejorar las condiciones de vida, para que el desarrollo de la persona sea lo más completo posible. Y eso es responsabilidad del ser humano, y no de Dios. Ese Dios que maneja a la persona humana no es el Dios cristiano. Por otra parte, la jerarquía puede hablar en nombre propio y de un sector de la Iglesia, el más conservador y trasnochado, pero nunca en nombre de toda la Iglesia. El sector más progresista dentro de la Iglesia no pensamos lo mismo. Por ello no hablan en nuestro nombre, porque pensamos de manera totalmente diferente, y también somos Iglesia.
Respecto al viejo problema de la enseñanza de la religión en los centros educativos públicos, pensamos que no es el lugar idóneo para la enseñanza religiosa. Estamos en un estado aconfesional, que constitucionalmente no tiene ninguna obligación de atender esta petición. Si una familia quiere que sus hijos reciban la enseñanza católica para eso está la enseñanza privada confesional. Por otra parte, el mismo derecho asiste a cualquier confesión religiosa, y no solamente a la católica, por más que sea la mayoritaria en nuestro país. Además no es el lugar adecuado para recibir una enseñanza religiosa. Para eso están las parroquias, las mezquitas, las sinagogas, y los diferentes lugares de culto religioso. La fe cristiana no es principalmente una doctrina que se aprende como cualquier otra asignatura. Es una experiencia, personal y libre, que no se hereda sino que se elige voluntaria y libremente. La jerarquía de la Iglesia católica no tiene ningún derecho en tener el privilegio de utilizar la institución educativa pública para llevar a cabo su adoctrinamiento. Es hora de prescindir de privilegios trasnochados y transmitir la experiencia de la fe desde y en la comunidad cristiana, verdadero lugar de evangelización.
Esa otra parte de la Iglesia que no se considera representada en la postura de la jerarquía en torno a los temas arriba reseñados reclama su derecho a ser tenida en cuenta , a que no se le ignore , a manifestar su opinión públicamente y a que no se hable en nombre de ella. Es la parte de la Iglesia más conservadora y reaccionaria quien así piensa, y no toda la Iglesia. Hoy muchos católicos y cristianos estamos de acuerdo con lo que plantea el gobierno, o al menos respetamos lo que él decide. Hace tiempo que se acabó la pertenencia sociológica a la Iglesia católica.
