ÉL NO SE MOVIÓ DE SITIO…

¿Está Dios en mitad de nosotros o no? Ex. 17-7

 despertando en cada una de las chavolas

    donde vive más de la humanidad

urdiendo sueños en el telar de la utopía

descubriendo el frío de la nieve

en las manos de cada niño por invierno

acariciando cada lagrima de la familia que se queda

 y de la familia que se marcha

recurriendo cada ley, decreto o norma que acorta la libertad de cualquier ser humano

achicando agua en la patera que esta a punto de partir

recordando recuerdos olvidados en la memoria de cada anciano

     jugando en cada calle donde se escucha la carrera de una niña

empezando nada más terminar

besando cada cicatriz en los cuerpos maltratados

defendiendo el derecho a que sean reconocidos los derechos

consolando a cada victima de cualquier violencia

recorriendo cada playa, limpia o sucia;

 tropezando con las olas al mirar al horizonte

imaginando cuantos mundos sean posibles

clausurando cualquier fabrica que mate a la madre tierra

acompañando a aquellos niños a los que algún mal nacido puso un arma en la mano

 y le enseño a odiar

desactivando aquellas minas color mariposa

 que convierte en baldío la riqueza de la tierra

revolucionando cada corazón que late

revelando los secretos del soplar de los vientos insumisos

     charlando después del trabajo

amando los ojos queridos

buscando razones para seguir aferrada a la vida

a pesar de los empujones que da el mundo para echarte

mediando en los conflictos

cuyas causas ya fueron olvidadas por nuestros antepasados

riéndose de un mundo que cree haber descubierto el futuro,

cuando lo único que hace es hipotecar su presente por humo

echando la cuanta de cada uno de nuestros cabellos

expulsando a los mercaderes de los templos

colocándose en los márgenes de la vida

invitando a cenar a la mesa a todos sus hijos

condenando cada pena de muerte,

la de la lapidación o la de la bomba inteligente o la inyección legal

incluso la lenta muerte de tantos dictaminada por el banco mundial

tomando el dolor del mundo en las manos y transformarlo

tomando la alegría del mundo y derrochándola

durmiendo a la sombra de la luna para conocer la poesía del mundo

¿estamos nosotros en mitad de Dios o no?

ECLESALIA, 01/04/05.- ROBERTO BORDA DE LA PARRA. MADRID