Nos sentimos fraternalmente unidos a los pastores y fieles de la Iglesia Católica en Inglaterra y Gales y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que lloran por esta tragedia.
Encomendamos a Dios el eterno descanso de las víctimas. Pedimos también al Señor el consuelo para todos los que se han visto afectados por los atentados. Rogamos al Dios de la Paz que esta violencia homicida cese y no genere nuevas violencias.
Aprovecho esta triste circunstancia para manifestar a Vuestra Eminencia, en nombre de todos los Obispos españoles, nuestra comunión afectuosa y fraterna
«.De Ricardo Blázquez (Conferencia episcopal española) a Cormac Murphy-O’Connor (Conferencia episcopal Inglaterra y Gales)
