Prisioneros del capitalismo«¿Decir que todos tienen derecho a la Tierra, a la vivienda (techo) y al trabajo, y que son «derechos sagrados«, es atentar contra el mensaje cristiano? ¿O es precisamente evitárselos a una gran masa de seres humanos lo que supone un atentado humanitario y cristiano? ¿Es la ley del máximo beneficio la que agrede al mensaje de Dios o es su denuncia a favor de los desheredados de la Tierra por tanta codicia? Escuece escuchar del Papa -aunque muchos medios no lo han recogido con esta claridad- que se refiera al capitalismo no controlado como «dictadura sutil» y «estiércol del diablo», porque si gobierna «la ambición desenfrenada de dinero», el «servicio para el bien común queda relegado». En su Exhortación a la alegría, se refirió al capitalismo como que “esta economía mata” y «destruye a la madre Tierra».

El lunes 27 de julio, artículo completo en eclesalia.net