A LA ESPERA
Extracto del prólogo del libro Esperamos, de próxima aparición
CÉSAR ROLLÁN SÁNCHEZ*, eclesalia@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 02/05/26.- Al atardecer del 8 de mayo de 2025, tras ver con nitidez la fumata blanca de la Capilla Sixtina del Vaticano, el mundo esperaba paciente el anuncio del nombre del nuevo papa, tanto del propio como del que se habría puesto después de su aceptación.

Yo aproveché entonces para releer lo que había publicado en Eclesalia Informativo sobre el papa que esperaba, que esperábamos, según el sentir, creer y pensar de muchas y muchos que vivimos nuestra fe en la Iglesia. Por curiosidad, tecleé en un buscador el nombre que yo había otorgado a ese nuevo papa, amigo de Francisco, y ni rastro en ningún lugar de la red.

Cuando por fin nombraron a León XIV, se abrió paso un torrente de visitas a mi «León XIV, te esperamos» del 2 de mayo y comenzaron a contactar conmigo desde distintos lugares para tratar de entender cómo había podido dar con el nombre del nuevo papa, antes de darse a conocer.

Con todas las personas que hablé a partir de ese momento, pude compartir el contexto de la intuición, que estaba bien anotado, sin duda, en el primer párrafo del artículo. Porque el nombre era solo una licencia literaria para hablar de qué ser humano, qué sociedad, qué comunidad de Jesús de Nazaret vivimos y esperamos seguir viviendo después del bueno de Francisco, del que me despedía el mismo día de su fallecimiento con «Nos dejas, Francisco».

Muchas de las personas que se interesaron por aquel titular lo hicieron, además, por todo el artículo e incluso por el autor del texto, lo que me llevó a recopilar mis escritos publicados en Eclesalia, desde sus orígenes, y comprobar que ya pasaban de 50, justo ahora que cumplimos 25 años de servicio informativo.

Esperamos es el resultado de esa tarea, el largo y amplio contexto del artículo que tanto interés despertó seis días después de su publicación, justo después de finalizar aquel cónclave. En sus páginas se desgranan —recordando Gaudium et Spes— los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de su autor, y de la multitud de firmas que han querido aparecer en Eclesalia, dando forma a su espíritu y verdad.

Eclesalia lo comenzamos Cristina, mi mujer, y yo el 1 de septiembre de 2001. Anteriormente habíamos organizado una revista de prensa para el colectivo de comunidades cristianas Encomún, desde su comisión de Realidad Eclesial; enviábamos noticias y reflexiones de interés para los miembros del colectivo que se habían suscrito. Internet era entonces más «pequeño», pero llegó un momento en que se amplió el grupo con personas ajenas a Encomún, e incluso se aludía a nosotros como fuente informativa y vimos que eso comprometía al colectivo, por lo que decidimos desligar este servicio, de aquella comisión. Así surgió Eclesalia Informativo, con ISSN 1579-6345 meses después.

Los primeros años continuamos funcionando con envíos de correo electrónico; al terminar cada mes, alojábamos una selección de ellos en ciberiglesia.net. Más tarde habitamos las páginas de blogia.com y desde el mes de abril de 2005 en eclesalia.net, donde se depositan ahora los artículos publicados según la sección: reflexiones, convocatorias, actualidad, lugares, publicaciones, anuncio/denuncia y Biblia.

A lo largo de todos estos años ha crecido el número de firmas, el de suscripciones, el de artículos y… el de nuestra familia. La gestión de todo el servicio ocupa nuestros ratos libres. Escribimos ambos en momentos puntuales y a veces lo hacemos como Redacción. En mi caso, además, llegué a usar dos pseudónimos en un puñado de artículos que hoy aparecen con mi nombre en este libro.

En estas páginas están recogidos los textos que desembocan en el artículo del 2 de mayo de 2025, con el que llegamos a recibir más de 45.000 vistas en todo ese mes, algo nunca visto antes pues, si bien tenemos alrededor de 8.000 suscripciones para los envíos, el contador suele marcar entre 100 y 200 visitantes al día.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia. Puedes aportar tu escrito enviándolo a eclesalia@gmail.com).

*Fundador y director de Eclesalia Informativo, junto con Cristina Plaza Fonseca